Principios
Estos principios guían cómo construimos aplicaciones. No son aspiraciones. Son decisiones reflejadas en cada producto que creamos.
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Precio claro, como producto
Cuando una aplicación cuesta dinero, la cobramos como un producto. Si compras algo, te pertenece.
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Interfaces honestas
Cada interacción está diseñada para ser clara y honesta. Las personas deben entender qué pasa y por qué.
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Minimización de datos
Minimizamos la recopilación de datos y la mantenemos ligada a un propósito. Si es necesario almacenar datos, somos explícitos sobre qué, por qué y durante cuánto tiempo.
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Monetización transparente
Si una aplicación cuesta dinero, somos directos: precios claros, costos predecibles y un modelo orientado a producto.
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Los usuarios mantienen el control
Las características están diseñadas para apoyar los objetivos del usuario, no para crear métricas de compromiso. Las personas deben mantener el control de su experiencia y sus datos.
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IA solo donde sea útil
Usamos IA para aportar valor claro y comprensible. La funcionalidad se mantiene transparente y el usuario conserva el control.
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Moderado por defecto
Las aplicaciones deben ser tranquilas y enfocadas. Las notificaciones se usan con moderación, y las características apoyan objetivos en lugar de crear dependencia.
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Límites claros
Cada aplicación tiene un propósito específico. Construimos herramientas con un alcance deliberadamente ajustado que hacen bien una cosa.